Otra foto antigua. Posiblemente de las primeras que hice con la cámara actual. Probándola en El Campo. Ahora que los días son tan cortos, se echa de menos un atardecer como este, lento.
Después de cenar toca la recogida. De repente, amontonando los vasos para llevarlos a la cocina, me encontré con esto, una ordenada casualidad que merecía la pena guardar. Soy de cerveza, mi vaso seguro que era el de arriba.
El día de Nochevieja del año pasado. Alrededor de las seis de la tarde. Me pareció interesante la cantidad de contrastes que aparecieron en ese momento. Algo cruzando el cielo, posiblemente lleno de gente que se dirigía a su casa, con los suyos. Árboles, matorrales, silencio, carretera medio asfaltada, humo lejano de alguna chimenea y un reactor.
Después de los comentarios recibidos aquí y allá, he decidido volver a grabar mi voz. Esta vez sin tapujos, a grito pelao. A ver qué os parece esta segunda toma de San Viernes.
Qué mejor día que este para presentar mi último trabajo. Recién terminado.
Por fin me he arriesgado tanto a hacer una letra como a cantarla, asumiendo que no sé hacer ninguna de las dos cosas... Musicalmente tampoco tiene nada que ver con ninguna de mis anteriores composiciones (se huele por fin la rama rockera y mi pasado en un grupo punk).
Un colega me dijo que suena a una mezcla de Barricada, The Cure y OBK... Me dejó sin palabras, no sé qué responderle.
La inspiración de esta canción viene de lejos, de nuestros años distantes, de la necesidad extrema de que llegara el San Viernes, que solía durar tres días.
Yo y mis inspiraciones peliculeras. En esta ocasión el trailer de 300 me dejó sin aire, luego en el cine más. Lo que cuenta engancha, los efectos especiales te dejan pegado al asiento, y mira que no soy yo nada de acción ni de americanadas similares. Mea culpa. Reconozco que me pasó algo parecido a cuando ví Braveheart, con 18 añitos, y salí del cine con ganas de poder golpear con una maza a todo el que se me pusiera por delante. Que no haga justicia histórica me trae sin cuidado, es ficción, para realidades están los libros sobre la materia. Termópilas, solo el nombre llena la boca.
Musicalmente la idea era simple, un tema con corte clásico, adornado con efectos del siglo XXI, sirenas, coches de policia, disparos. Realmente no tengo muy claro lo que conseguí.